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Pinceladas biográficas de Mn. Lluís Alonso i Càmara


Nacido el día de San Llorenzo, el 10 de agosto de 1934 en Quintanarraya, al sur de la provincia de Burgos, lindante con la de Soria, en plena Meseta, era el séptimo hijo del matrimonio de Segundo Alonso Aguilera (n. 1/7/1885) y de Florencia Cámara Peñalba (n. 11/5/1896). Se habían casado en Quintanarraya el 16 de enero de 1919, pueblo de unos 500 habitantes donde vivían un centenar de familias.


El primero de los hijos del matrimonio fue Alejandro (n. 25/11/1919) que murió durante la Guerra Civil, en Palencia, el 27 de junio del 38, cuando tenía 19 años por causa de una dolencia gastrointestinal que, por falta de medios, le causó la muerte. A pesar de haber ido al frente, nunca había tomado un arma. Mn. Luis recuerda las dos veces que volvió a casa desde el frente y como quedaba boquiabierto al escuchar las aventuras que explicaba.


Le siguieron Gervasio (n. 13/5/1921) y tres chicas, Marcelina (n. 14/7/1923), para nosotros Lina, “la hermana del sacerdote”, Rosa (6/1/1926) y Carmen (12/4/1928) que no llegó a los cuatro meses de vida (+9/8/1928).


Para terminar, llegaron el grupo de los tres pequeños entre los que está el sacerdote: Segundo (n. 9/3/1932), Luis (10/8/1934) y Valentín (31/10/1937).


De Segundo recuerda su piedad y que era muy trabajador. Pasaba muchas horas en el campo y, para poder ir a misa, dejaba el trabajo para reemprenderlo cuando terminaba la celebración. Con 15 años hizo el Camino de Santiago.


El paisaje de Quintanarraya es montañoso: la sierra de Costalago, el pico de Navas y hacia el nordeste los picos de Urbión. Entre los recuerdos de niñez conserva la romería a la ermita de la Virgen de Castro, la patrona del pueblo de la madre, Peñalba de Castro, que lo traía hasta las ruinas de Clunia, ciudad romana, cada primer domingo de abril. Las salidas hasta Careluega, cuna de Santo Domingo de Guzmán. Las largas caminatas hasta Santo Domingo de Silos, pasando por la Yecla, un maravilloso desfiladero natural de varias decenas de metros de profundidad y bien pocos de anchura. Del monasterio le gustaba visitar el pequeño museo de historia natural que, con paciencia benedictina, el P. Saturio había ido formando, recogiendo ejemplares únicos de los animales y bichos del lugar. Recuerda la “cigüeña negra” como ejemplar muy original.


De Huerta del Rey hasta Quintanar de Sierra se desahogaba contemplando los bosques de pinos muy frondosos, y recuerda la presencia de lobos, la ubicación de las fuentes, el aprendizaje de los trabajos del campo ayudando su padre en la cosecha del trigo y de la cebada y, también, el adiestramiento en la pesca de cangrejos y pescados.


En el curso 47-48 ingresa en el Seminario de Burgo de Osma. Las temporadas de Navidad y verano las pasa con la familia. En enero del 51, el padre no se encuentra demasiado bien, lo traen a Madrid en diferentes hospitales y, cuando Luis ha vuelto al seminario, se entera de su muerte. El año 52, sin el padre, la familia decide abrirse camino y las chicas toman la iniciativa. Rosa marcha a Madrid y, Lina, a Barcelona, donde empiezan trabajando en el sevicio doméstico. Lina en Barcelona trabaja con una familia que tienen una Tintorería y ella acaba poniendo una por su cuenta a la izquierda del ensanche. A Lina lo sigue Gervasio que se instala en Castellfollit del Boix para trabajar en el campo, mientras en Quintanarraya quedan la madre con en Segundo, Valentín y Luis se va al Seminario de Burgo de Osma.

Aprovechando el Congreso Eucarístico del 52, Luis visita Barcelona, ve el ambiente que se respira, no le desagrada y, cuando la madre con los tres más jóvenes deciden marchar a Castellfollit del Boix, Luis los sigue con el deseo de continuar los estudios en el Seminario de Barcelona. Los hermanos encuentran trabajo en Castellfollit del Boix primero trabajando al campo y, después, en la industria en la zona de Igualada de forma que, para acortar distancias, se trasladan a Vilanova del Camí.


En el verano del 53 al llegar Luis a Castellfollit del Boix, con 19 años, le piden que de clases a los chicos del pueblo, pues hacía unos meses que se habían quedado sin maestro. Un pequeño de 6 años le hace de traductor, y gracias a la lectura de una colección de Patufets encontrados en las buhardillas de alguna masía, acaba dominando el catalán sin ninguna dificultad. Su hermana Lina lo presenta al Párroco de la Parroquia del Pilar y, a través de él entra en contacto con el Seminario de Barcelona donde ingresa el curso 53-54.


De sus primeras impresiones recuerda que había muchas “vocaciones tardías”: casi la mitad no provenían del Seminario Menor; algunos ingresaban. No eran excepción quienes después de acabada una carrera decidían entrar al Seminario. Se respiraba una gran libertad; las salidas eran fáciles y no faltaban iniciativas culturales y deportivas. Consiguieron del Alcalde poder usar el Estadio para practicar deporte. Mn. Lluís practicó frontón, fútbol, lanzamiento de peso. Recuerda algún susto como un día queal acabar el entrenamiento se encuentran que la ropa “se había esfumado”.


Una vez al mes, los más montañeros hacían una larga caminata y la primera, en 1953, lo trajo hasta la Ermita de Bruguers y al Castillo del Eramprunyà y al retornar por Santo Climent y el Bori llegó hasta Sant Boi para coger el Carrilet. Este fue su primer contacto con Sant Boi.

Fue ordenado presbítero con 26 compañeros más, por el Dr. Modrego en la Parroquia de Sant Vicenç de Sarriá el sábado 19 de septiembre de 1959. El 14 de julio de 1960 es nombrado vicario de la Sta. Cruz de Terrassa. Allá vivió bien de cerca el desastre de las inundaciones del 62. De su trato llano con todo el mundo es una muestra su trabajo de maestro en a la escuela unitaria que el Párroco había puesto en marcha para los pequeños de la Parroquia.


El 15 de abril de 1965 es nombrado coadjutor de Santo Oleguer en Barcelona. Allí aprovechó para acabar la Licenciatura en la Facultad de Teología, Sección Sant Pacià, de Barcelona. El 11 de octubre de 1968 el Dr. Marcelo lo nombra Párroco de Sant Josep en Sant Vicenç dels Horts. No hay ni edificio parroquial ni servicios básicos para la gente del barrio. Cuando, diez años después es nombrado por el Dr. Jubany Párroco de Sant Baldiri, deja una comunidad parroquial consolidada, con Iglesia y locales parroquiales propios, además de dos escuelas cuna acabadas de construir.


Después de tomar posesión de la Parroquia el 29 de septiembre de 1978 pensó que esto de las obras se había acabado. Y justo al llegar se encuentra con la necesidad de arreglar la Parroquia y el Casal parroquial. De aquellos tiempos recuerda el espaldarazo incondicional de los hermanos de Sant Juan de Dios y de las hermanas hospitalarias, de la gente de cursillos, de los equipos y de algunos feligreses. Hacían falta locales para la catequesis y las puertas de las casas se abrieron de par en par: la de los Pujadas, Maseres y otras. Las obras del Casal recuperaron el Teatro y durante muchos años se han representado “Los Pastorcillos” y otras obras. Sin ayudas públicas se habilitó un espacio para el MIM, el esparcimiento para niños y niñas, siguiendo en contacto con el mundo de la educación en los colegios Xaloc y Viaró. Su sensibilidad por el cuarto mundo lo trae a contratar una asistente social de Càritas desde Sant Vicenç y pone en marcha la Delegación de Càritas en la Zona del Baix Llobregat y Càritas Interparroquial.


Enamorado del Valle de Ora, el primer año organiza un campamento en Sant Pere de Graudescales. Al año siguiente en Casserres se pone en contacto con el propietario de Can Canaleta y el tercero puso en marcha dos campos de trabajo para parados, a través de Càritas, con colaboración de profesores de la Escuela Salesiana enseñando algún oficio, conviviendo, conociéndose y abriendo nuevos caminos para ellos. Can Canaleta ha visto pasar a muchos niños y jóvenes de Sant Boi y muchas familias han descubierto el encanto de aquel Valle.


Como Párroco de Sant Baldiri ha sido Presidente del Patronato del Hogar Sant Josep. Se implicó a fondo para ampliar el Hogar que contaba con 21 residentes hasta llegar al nuevo edificio que se inauguró el 22 de octubre de 1995. El 17 de marzo de 2001 cuando se cumple el 70º aniversario de la inauguración del Asilo se inauguran las obras de rehabilitación del edificio antiguo y de la capilla, dejando el Hogar tal como ahora la conocemos.


Su dedicación a las personas y su interés por la historia ha sido notable. Recuperó la figura de Mn. Francesc Mateu i Smandia en su vertiente de catequista y, a través del Oreig, presentó dos trabajos sobre el papel del Párroco en la reducción de los diezmos. También contribuyó a la publicación del libro de historia del arte de la Parroquia. El año 2003 el Ayuntamiento de Sant Boi lo nombró Hijo Predilecto de la Ciudad y,en el 2014, antes de su jubilación canónica se le ha otorgado la Carta de Hermandad de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Al dejar la Rectoría ha decidido quedarse en Sant Boi, residiendo en la Llar Sant Josep de forma que lo tendremos bien cerca y ¡que sea por muchos años!


 

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