Sant Baldiri 2021

                                                        

ORACIONES PARA DESPUÉS DE LA MISA


Oración a San Miguel


Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha, sé nuestro amparo contra la maldad y las asechanzas del demonio. Pedimos suplicantes que Dios lo mantenga bajo su imperio; y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el poder divino, a Satanás y a los otros espíritus malvados, que andan por el mundo tratando de perder a las almas. Amén.


A Jesús Crucificado


Mírame, ¡oh mi amado y buen Jesús!, postrado en tu presencia: te ruego, con el mayor fervor, imprimas juntamente en mi corazón los sentimientos de fe, esperanza, caridad, dolor de mis pecados y firmísimo propósito de jamás ofenderte; mientras que yo, con gran amor y compasión, voy considerando tus cinco llagas, comenzando por aquello que dijo de ti, ¡oh Dios mío!, el santo profeta David: Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos (Sal. 21,17-18).


Alma de Cristo


Alma de Cristo, santifícame.

Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a ti.

Para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén

  

  

ORACIÓN DE INTERCESIÓN DE LA VIRGEN POR EL CORONAVIRUS


Madre nuestra que estas en el cielo, venimos a ti con el corazón lleno de angustia y preocupación por esta situación sanitaria que estamos atravesando a nivel mundial y que nos llena de temores.


Tú, Madre de todos los hombres que nos cuidas desde el cielo, te ruego que intercedas por nosotros, los pecadores, que nos hemos hecho tanto daño los unos a los otros y hemos ignorado las enseñanzas que tu hijo nos dejó.


Intercede por la humanidad en este momento tan difícil, donde la incertidumbre y el miedo se apodera de nuestras mentes y nuestros corazones.


El temor de perder a nuestros seres queridos o nuestra propia vida nos paraliza y nos enferma.


Te rogamos Virgen María, que intercedas por nosotros, tus hijos, ante tu amado hijo Jesús, para que tenga misericordia de nosotros y del mundo.


Madre bendita, cúbrenos con tu precioso y santo manto de protección a todos tus hijos, especialmente a los más ancianos y vulnerables.


Te pedimos Madre, que esta pandemia del coronavirus se detenga, sabemos que nada es imposible para nuestro Señor Jesús y Él tiene potestad sobre toda la naturaleza.


También te pedimos Señora, abogada nuestra, por todas las personas que en este momento están padeciendo los síntomas más severos de esta enfermedad, por los ancianos, por los que están solos y asustados, por los familiares de los enfermos y de los que están sufriendo y por los médicos y personal sanitario que los están cuidando y atendiendo a pesar de arriesgar sus propias vidas.


Virgen María, te rogamos por favor, intercede ahora por nosotros.


Ayúdanos a reconocer las enseñanzas que esta amenaza tiene para todos los hombres, que debemos cuidarnos unos a otros, a amarnos con fraternidad, a cuidar nuestro mundo, a no abusar del consumo, a valorar la familia y la libertad, a reconocer que sin importar las clases sociales, razas, países, apellidos, religión, creencias, color de piel,… todos somos iguales; a aprender que esta vida es pasajera y que debemos cuidarla y vivirla siendo felices sin lastimar a ningún ser vivo, y a reconocer que el único poder viene de Dios.


Madre nuestra, a través de ti, acudimos a la bondad y misericordia de nuestro Señor Jesús, porque Él te escucha y atiende con amor.


Virgen María, pídele que perdone nuestras ofensas, que envíe a sus ángeles a sanar el planeta de este dolor y a limpiarlo de este mal invisible que nos amenaza.


Dulce Virgen María, ruega por nosotros, defiéndenos en este momento de tanto sufrimiento, angustia y desesperación, súplica por nosotros y ayúdanos a estar ahora, más que nunca unidos en la fe.


Amén.